Ortodoncia y brackets: alinear tus dientes y corregir tu mordida
La ortodoncia corrige la posición de los dientes y la forma en que encajan al morder. No es únicamente estética: una mordida despareja desgasta el esmalte de forma irregular, complica la limpieza en las zonas apiñadas y, con los años, puede provocar molestia en la articulación de la mandíbula.
¿Cómo saber si necesitas ortodoncia?
Hay señales que suelen indicar que vale la pena una valoración. No todas requieren un tratamiento largo, y algunos casos se resuelven en pocos meses:
- Dientes encimados, girados o que salieron fuera de la línea
- Espacios entre los dientes que no te gustan al sonreír
- Los dientes de arriba cubren demasiado a los de abajo, o al revés
- Al cerrar la boca, no todos los dientes hacen contacto
- Te muerdes el carrillo o la lengua con frecuencia
- Hay zonas donde el cepillo no entra bien y siempre se acumula sarro ahí
- Sientes cansancio o escuchas chasquidos en la mandíbula al masticar
Tipos de brackets y cuál conviene en tu caso
Los brackets metálicos son los más resistentes y los de menor costo. Funcionan bien en prácticamente cualquier caso, incluidos los movimientos más complejos, y son la opción más elegida.
Los brackets estéticos de cerámica trabajan igual, pero tienen un color parecido al del diente, así que se notan mucho menos. Cuestan más y piden un poco más de cuidado con alimentos que pigmentan, como el café o las salsas oscuras.
Cuál te conviene depende de tu caso clínico, de tu actividad diaria y de tu presupuesto. Eso se define en la valoración, no antes.
Cómo es el tratamiento, cita por cita
1. Valoración y estudios. Revisión clínica, radiografía y fotografías. Con eso se define el plan, el tipo de brackets y una estimación de tiempo real para tu caso.
2. Preparación. Antes de colocar nada se resuelve lo que haya pendiente: limpieza, caries o problemas de encías. No se colocan brackets sobre una boca con caries activa, porque el aparato dificulta la higiene y el problema empeoraría por debajo.
3. Colocación. Toma entre una y dos horas. No requiere anestesia y no duele; es una cita larga pero tranquila.
4. Ajustes. Cada tres o cuatro semanas se cambia el arco y se activa el movimiento. Son citas cortas. Faltar a ellas es la causa número uno de que un tratamiento se alargue más de lo planeado.
5. Retiro y retención. Se quitan los brackets, se pule el esmalte y se coloca el retenedor el mismo día.
Qué esperar los primeros días
Después de la colocación y de cada ajuste vas a sentir presión y los dientes sensibles al morder, sobre todo entre el segundo y el quinto día. Es señal de que el movimiento está ocurriendo. Una dieta blanda esos días ayuda mucho, y la cera ortodóncica resuelve los roces en carrillos y labios mientras la boca se acostumbra.
Cuidados durante el tratamiento
- Cepilla después de cada comida, con cepillo ortodóncico y movimientos alrededor del bracket
- Usa hilo con enhebrador o un irrigador bucal
- Evita hielo, caramelo duro, palomitas sin reventar, chicle y nueces enteras
- Corta en trozos la manzana, la zanahoria y todo lo que muerdas con los dientes de enfrente
- No abras empaques ni te muerdas las uñas con los dientes
- Agenda limpiezas con más frecuencia de lo habitual
Esto es importante: la ortodoncia con higiene deficiente deja manchas blancas permanentes alrededor de donde estaba pegado el bracket. Se llaman descalcificaciones y no se quitan al retirar el aparato. Terminar con los dientes derechos pero marcados es un resultado que se puede evitar por completo, y depende del cepillado diario.
Si se suelta un bracket o un alambre te lastima
Coloca cera sobre la zona que molesta y avísanos para adelantar tu cita. No cortes el alambre por tu cuenta ni intentes volver a pegar el bracket. Un bracket suelto que espera semanas detiene el avance de esa zona y puede regresar el movimiento ya logrado.
Los retenedores definen si el resultado dura
Los dientes tienen memoria: las fibras que los sujetan tienden a regresarlos a su posición original durante los primeros años. El retenedor es lo que impide que eso pase, y puede ser fijo (un alambre delgado por detrás) o removible.
Dejar de usarlo es la razón más común por la que alguien que ya llevó brackets vuelve a tener los dientes movidos. La indicación de cuánto tiempo usarlo es personal y se te da al retirar el aparato.
Ortodoncia en niños y adolescentes
La primera valoración de ortodoncia conviene alrededor de los 6 o 7 años, cuando conviven dientes de leche y permanentes. En esa etapa se detectan a tiempo problemas de crecimiento de los maxilares, falta de espacio o hábitos como la succión del dedo.
Atender eso temprano puede simplificar mucho el tratamiento posterior o incluso evitar extracciones más adelante. En adolescentes, cuando ya salieron todos los permanentes, es el momento en que el tratamiento suele avanzar con mayor rapidez.
¿Quieres saber cuánto duraría tu tratamiento y qué opción te conviene?